Propuesta
Recuperación del espacio público
La Granja de la Infancia abrió sus puertas el 3 de mayo de 1999. La paradoja del proyecto es su ubicación: un antiguo basural de la ciudad de Rosario recuperado para generar una propuesta educativa orientada a crear una poética de la calidad de vida.
El desafío del proyecto consistió en diseñar un territorio propio para contener y albergar con la mayor libertad posible las actividades propuestas. Así surgieron las lomas, el juego con la topografía del lugar -para dividir sin encerrar-, el trabajo de contraposición entre lo natural y la intervención artificial de la arquitectura.
La Granja es un espacio donde la forma, subordinándose a lo silvestre, no domina la naturaleza sino que la acompaña. Las herramientas para trabajar el proyecto son: la tierra, el sol, la madera, la vegetación, el aire, el sol, la sombra y el agua.
La organización espacial tiene intención de libres recorridos, con efectos de sorpresa: caminar para descubrir.















