Historia
El Parque de la Independencia fue inaugurado el 1 de enero de 1902. El movimiento de tierras para la construcción del tradicional "laguito" dio lugar a la montañita, sitio cuyo recuerdo acompaña a aquellos que fueron niños hace más de medio siglo.
En 1915 y dentro de las obras de remodelación que comenzaron a realizarse, nace el Jardín de Niños "Juana Elena Blanco" que abrió sus puertas el 15 de mayo de 1915 y se convirtió en el paseo preferido de turistas y familias rosarinas de todos los estratos sociales durante varias décadas. Podían disfrutar del paisaje, la vida al aire libre y los juegos para todas las edades. El Jardín contaba con triciclos, hamacas, trapecios, pista de patinaje, calesita y un pequeño tambo, así como montañitas de arena, trampolines y paralelas de gimnasia. Conjugaba los elementos de la naturaleza, las texturas y las acciones que permitían al cuerpo aprender, disfrutar e imaginar.
En 1925 comenzó sus presentaciones en este predio el Teatro Infantil Municipal fundado por Ernesto de Larrechea, que realizaba funciones de teatro, danza, magia y canto. El éxito de la propuesta motivó la transformación de dicho teatro en la Escuela Municipal de Danzas y Arte Escénico que lleva el nombre de su fundador y pone en movimiento su proyecto de educación artística.
Juana Elena Blanco
Este Jardín recibe el nombre de Juana Elena Blanco en homenaje a la educadora y filántropa rosarina quien dedicó su vida al trabajo para la infancia de menores recursos.
Nacida en Rosario en 1866, fue una de las primeras graduadas de la Escuela Normal de nuestra ciudad. De formación normalista se reunió con otras mujeres para fundar en 1905 la Sociedad Protectora de la Infancia Desvalida. En 1912 creó la Escuela Taller y en 1920, la colonia de vacaciones de Carcarañá. Falleció el 30 de enero de 1925.
Obras realizadas
En el 2001 vuelve a nacer un Jardín con capacidad para interpretar las necesidades y deseos de la infancia del nuevo milenio. Un proyecto que sugiere un modelo para armar de territorios y edificios.
El predio de 35.000 m2 fue transformado en un amplio y renovado espacio lúdico y educativo en el que se rescata el alto valor ambiental del sitio (paisaje, forestación, topografía y vegetación en general). Los senderos vinculan las distintas propuestas, zonas de descanso para disfrutar de la naturaleza.
El proyecto crea una nueva entrada frente al lago que cambia la propia circulación del Parque y obliga a re-pensar en El Jardín. Un ingreso en el cual tierra y agua pueden observarse quizás más cerca que nunca.
Allí, el reciclaje de los edificios antiguos (Taller Da Vinci, depósito-mantenimiento, baños) recuperan el valor de la memoria de varias generaciones. También se realizaron intervenciones en la tradicional Montañita (hoy Montañita Encantada) con reconstrucción de caminos, torre del catalejo y construcción del anfiteatro, escaleras y otras atracciones en piedra (cascada, zona del fuego, paredones y encrucijada).
La arquitectura contemporánea predomina en la Calle de los Sucesos y en el Edificio Semienterrado de 1.500 m2 y convierte a estas áreas en zonas ideales para exposiciones interactivas, espectáculos, encuentros, talleres y proyecciones.















